Coro Cervantes

Nuestro Director

BBC Revista de Música Clásica en Internet (01/12/2002)
Matthew Shorter

Si la mayoría de los oyentes británicos tiene una imagen de la música coral española, es de la música de los maestros del Renacimiento, como Victoria y Lobo, que aportaron un fervor especial al estilo contrapuntístico sin fisuras del siglo XVI.

La música coral del siglo XIX español sufre de tal negligencia que la mayoría de las obras de este disco -elegido por los críticos de Gramophone como uno de los Cds del Año- aparecen aquí grabadas por primera vez. El Coro Cervantes -el único coro profesional del Reino Unido dedicado al repertorio clásico hispano- y su director, Carlos Fernández Aransay, tienen una clara misión de descubrir y recuperar. Su afán brilla en estas interpretaciones de una pasión equilibrada por una dirección bien matizada y la precisión del conjunto. 

La excitación de este descubrimiento es especialmente palpable en las primeras cuatro piezas del disco, que capturan en su embelesadora polifonía parte del espíritu y la técnica de los grandes del Renacimiento, desde el luminoso comienzo del salmo a cappella de Albéniz hasta el apasionado Christus Factus est de Vicente Goioechea, pasando por algunas espléndidas fanfarrias del órgano en la Salve Regina de Granados y una muestra perfecta -de un solo minuto-de un motete de Manuel de Falla.

La aparición de grandes nombres como Albéniz, Granados, Falla y  Sor en el inusual género de la música coral sacra es una de las mejores sorpresas de la colección.

El disco merece la pena: dura casi 80 minutes y contiene 19 piezas, aunque un banquete tan rico requiere mucha digestión musical. Todas las obras menos una (sic) están en latín, y la acústica y el órgano de la Capilla del Exeter College de Oxford producen una textura algo uniforme, aunque maravillosamente dulce y llena de cuerpo en esta equilibrada  grabación.

Ayuda mucho cómo se ha pensado el programa del disco, con obras a capella alternándose con otras acompañadas por el órgano para variar la textura, y además está salpicado de solos vocales en varias obras. Además hay variedad de estilos y talantes, desde la intimidad sublime de las primeras obras del disco, más modernas, hasta las más ligeras y operísticas de Francisco Barbieri -que "pinta" de forma dramática su texto- y las obras de Pedrell, densamente silábicas.

Si a veces la calidad de la música parece desigual, se trata probablemente de un reflejo justo de un periodo en el que la música eclesiástica española parece haber sido atacada por todos los flancos, pues primero las invasiones napoleónicas y luego el propio gobierno español se apropiaron de los bienes del clero, se cerraron capillas musicales y se prohibió que los músicos laicos actuaran en iglesias. No es de extrañar que, como resultado, la tradición coral se emprobeciera en cierta medida, lo que hace aún más impresionante el cuidado y el esmero que claramente se ha prestado en reunir esta colección de obras, casi toda ella de peso.

http://www.bbc.co.uk/music/classical/re*views/coro_crux.shtml