Coro Cervantes

Nuestro Director

Musicweb (01/11/2003)
Hubert Culot

Les urjo a que escuchen este CD, puesto que hay mucha cosa buena en él y -lo más importante- todo cantado maravillosamente.                   

Música sacra del siglo 20 de España y Latinoamérica. Bueno, no tanto, ya que Alberto Ginastera es el único compositor latinoamericano recogido aquí, mientras que Rodolfo Halffter nació en España, pero se asentó en México mucho después. Así que la mayoría de estas obras fueron compuestas por compositores españoles de varias generaciones. Curiosamente, el mayor de ellos es Pau Casals, cuyo O vos omnes fue compuesto en 1932, mientras que el más joven es César Cano, nacido en 1960, cuyo Speculum in ænigmate , con el que acaba el programa, ganó el primer premio en el Concurso de Composición Coral "Juan Bautista Comes" en 1997. 

Estaría de más detallar todas las obras recogidas en este CD, aunque algunas desde luego merecen algunos comentarios. Digamos que la mayoría de las piezas son en general bastante sencillas, directas y de bella factura. Aunque algunos compositores sean más familiares, bastantes seguramente serán nuevos para el oyente. Tal es el caso de Nemesio Otaño, cuya sustanciosa cantata en miniatura Tota Pulchra para tenor, coro y órgano tiene aquí cabida o José Antonio Donostia (pseudónimo de José Gonzalo Zulaica y Arregui), un capuchino aparentemente conocido como folclorista y musicólogo, cuyo O Iesu mi dulcissime, hermosamente escrito para coro mixto recuerda a veces las armonías agridulces de Warlock; o Fernando Remacha, un compositor navarro menos conocido que pertenece a la misma generación que Mompou, Guridi y Ernesto Hallfter, aquí representado por su bastante tradicional, pero muy emocionante, Veni sponsa Christi,  bellamente escrito para voces femeninas y órgano.

Como ya he mencionado, Pau Casals, decano de estos compositores, está representado por un motete corto O vos omnes, una excelente adaptación de los mismos tres primeros versos del mismo texto usado por Ginastera. No hace falta decir que su estupenda obra es definitivamente más tradicional que la del compositor argentino. Muchos de los compositores representados aquí pertenecen más o menos a la misma generación - nacidos a principios del siglo XX.  La Oratio de Ernesto Halffter, de 1935, es una adaptación impresionante, aunque bastante austera, para contralto, bajo y coro. El nombre y la obra de Jesús Guridi ha vuelto a ser difundido gracias a un disco de la casa Naxos que recoge algunas de sus obras orquestales y vocales. Su Tantum ergo -una obra bastante temprana- es una pieza tierna, que recuerda a Fauré, mientras que su impresionante Final para gran órgano de 1960 evocan a Franck, Widor y Vierne, algo que no nos ha de sorprender, ya que él -al igual que muchos compositores españoles de su generación- fueron a estudiar a París. El bello Ave Maria de Mompou, me recordó a los Motetes de Tenebrae de Rubbra, mientras que el de Rodrigo es también una obra simple, con algunas suaves disonancias, características de su música. Les llums del món de Joaquim Homs (sobre un corto texto catalán de S. Sánchez-Juan) para voces graves es, a pesar de su brevedad, una verdadera joya.

Una de las verdaderas sorpresas es la obra para órgano de Montsalvatge Aureola para una imagen de Ramón Amadeu que me recordó a menudo a  Messiaen, con sus abruptos cambios de luz y sombra que sugieren los cambios de la luz que pasa a través de unas vidrieras. Esta impresionante obra seguramente atraerá a organistas esmerados que busquen repertorio inusual y que merezca la pena. 

Las generaciones mas jóvenes están representadas por Cristóbal Halffter (sobrino de Ernesto y Rodolfo) con su obra temprana, poco característica de él pero extremadamente bella, Panis Angelicus para coro femenino, por Javier Busto, Antón García Abril y por el más joven de todos, César Cano, cuyo Speculum in ænigmate  es de un estilo algo más avanzado, pero accesible de todas maneras.

Alberto Ginastera escribió las Hieremiae prophetae lamentationes Op.14 entre 1946 y 1947 en los EE.UU., a donde había emigrado después de dejar la Argentina de Perón. Su elección de textos reflejan sin duda las circunstancias de su tiempo: el exilio del compositor y las secuelas de la Segunda Guerra Mundial. La sección que abre la obra, O vos omnes, es tensa, furiosa e incluso, a veces, agresiva, mientras que la segunda sección Ego vir videns paupertam meam es más introspectiva e inquietante. La última sección Recordare intenta encontrar una solución de esperanza a la tensión acumulada durante las secciones precedentes. No hace falta decir que esta impresionante obra es muy exigente, en cuanto a potencia vocal, justeza y afinación, y está dirigida obviamente a grupos profesionales, a diferencia de otras de este CD, que también podrían ser cantadas -bastante satisfactoriamente- por buenos coros amateurs. Es una obra nueva para mí y espero que por fin haya llegado el momento de que las casas discográficas consideren las grandes obras corales y orquestales de Ginastera que siguen ausentes de la discografía.

Me ha impresionado mucho el Coro Cervantes, un coro basado en Londres, por su canto inmaculado, preciso y seguro, que hace que todas estas piezas parezcan fáciles, aunque no lo son siempre en absoluto. El sonido grabado es magnífico y la producción es una de las mejores de GUILD. Les urjo a que escuchen este CD, puesto que hay mucha cosa buena en él y -lo más importante- todo cantado maravillosamente.

http://www.musicweb.uk.net/classrev/2003/Nov03/oratio.htm